Accidentes y rescates en cuevas

La exploración de cuevas es, por su naturaleza, una actividad potencialmente peligrosa, aunque el riesgo de un accidente, y de su gravedad, claramente varían de una cueva a otra. En todos, hasta en el más simple de los casos, el rescate de una persona lesionada de una cueva plantea problemas que son diferentes a los que encontramos en la superficie. Una cueva es un entorno relativamente hostil, esta completamente oscuro más allá de la zona de entrada y puede haber otros peligros potenciales, incluyendo agua, bajas temperaturas, pasajes estrechos y verticales . Por lo tanto, hay una necesidad de equipos especializados que estén preparados con las ultimas técnicas de rescate.


La Organización Francesa de Rescate en Cuevas tiene registros que se han mantenido desde los primeros años de 1900, pero se cree que el primer equipo de rescate de cuevas organizado formalmente del mundo fue fundado en Yorkshire, Inglaterra, en 1934 (Eyre & Frankland, 1988). Actualmente, más de 20 Pai­ses tienen organizaciones activas de rescate de cuevas. La Unión Internacional de Espeleología proporciona un foro para grupos de espeleosocorro por el cual pueden comunicarse e intercambiarse información, se Organizan seminarios donde es posible practicar nuevas técnicas basadas en recates realizados.
Los registros de rescate se publican en revistas nacionales, a menudo con detalles y análisis completos. Además, muchas organizaciones mantienen registros detallados de sus rescates y por lo tanto es posible generar estadí­sticas sobre la diversidad de accidentes en espeleologí­a que requieren rescate.


Por ejemplo:
Las estadísticas de Estados Unidos muestran que la mayoría de los incidentes (c. 30%) involucran
trabajo vertical de espeleología y cuerda. Esto es seguido por espeleologos que se han perdido o han experimentado fallos con la iluminación (18%); problemas de agua, incluyendo ser atrapado por inundaciones (14%); atrapamiento (10%); caída de rocas, hipoxia y problemas médicos, cada uno con un 5% o menos (Hempel & Fregeau-Conover, 2001).


Frankland (1991) proporciona estadí­sticas sobre las causas de lesiones o muerte a los espeleologos británicos: caídas (61%), roca caída (15%), ahogamiento (12%), Hipoxia 21%), y otros (10%). Un análisis más detallado de las estadísticas de rescate de cuevas para el Área de Yorkshire Dales (Forder, 2001) muestra que la mitad de entre 1935 y 2000 se produjeron inundaciones o caídas y se contabilizaron una cuarta parte de todas las muertes, las inundaciones 13%.


El 80% de los britanicos involucrados en rescates y en los Estados Unidos, el 90% se Devia a espeleologos inexpertos o mal equipados (Hempel & Fregeau-Conover, 2001).
Las estadísticas anteriores ilustran que los espeleologos inexpertos y mal equipados son la mayoría y que se accidentan, generalmente en subidas cortas, desprotegidas o en verticales con
cuerdas y escaleras, son los accidentes más comunes. En tales caídas las fracturas de extremidades inferiores es la lesión más común, seguida de cerca y quizás sorprendentemente por fracturas espinales, casi en su totalidad sin dañar a la medula espinal. Las lesiones espinales plantean dificultades particulares y mas complicadas para el equipo de rescate.


El rescate del espeleólogo perdido requiere que los equipos de espeleosocorro tengan conocimiento y recursos para la búsqueda sistemática y rápida en cuevas complejas o en varias cuevas en un Área. La velocidad en cualquier rescate es crítica, porque incluso si los espeleologos no están heridos están en peligro de hipotermia. Lloyd (1964) encontró que la muerte por hipotermia podría ocurrir dentro de media hora después de la aparición de los primeros síntomas. La prevención de la hipotermia en la víctima perdida, atrapada, o accidentada es una consideración importante del equipo de rescate, que suelen llevar en el equipo mantas de supervivencia , paquetes de calor, aislante. etc.,

Cuando una persona se lesiona un factor crítico para el Éxito de rescate es el tiempo empleado en alertar del accidente a los grupos de rescate. La dificultad de la cueva y la profundidad de la
lugar del accidente significa que puede haber horas o incluso días entre una lesión y la llegada
equipo de rescate. Por lo tanto, la disponibilidad de equipos básicos de supervivencia y el conocimiento de Los primeros auxilios entre el grupo de la víctima aumentan la probabilidad de un rescate exitoso.
Muchos sistemas de cuevas se inundan y a menudo se inundan de forma muy rápida. Se requiere un cuidado especial en los niveles más bajos de las cuevas y cerca de los sumideros el nivel del agua puede elevarse excepcionalmente rápido. Cuando las aguas nos impiden una salida segura, la Única opción es buscar una posición por encima del nivel máximo de agua, que a veces puede deducirse por las paredes cubiertas de espuma o barro o vegetación alojada en grietas y grietas. Algunas cuevas que experimentan frecuentes inundaciones en sus entradas han designado puntos donde espeleologos atrapados pueden esperar con seguridad el rescate (p. ej., Peak Cavern, Inglaterra). Por lo general es es aconsejable esperar hasta que el equipo de rescate llegue a menos que este absolutamente seguro de que el nivel del agua ha bajado lo suficiente para una salida segura.
No es prudente moverse contra un inundación, y excepcionalmente peligroso es intentar ascender o descender por cuerdas o escaleras cuando la cueva está¡ inundada.


El peor desastre de la espeleología en Gran Bretaña fue en Mossdale 1967 cuando seis espeleólogos perdieron la vida como resultado de una inundación repentina inesperada.

Masthead
Masthead – Podéis leer el libro pinchando sobre la imagen


Hay Libros y artículos que a menudo contienen información sobre las cuevas que se sabe que se inundan y un espeleólogo sabio comprobará el clima antes de entrar en tales cuevas. Sin embargo, la precipitación intensa no es siempre predecible y en el Área.

En Mossdale el 3 de mayo de 1986, otra inundación repentina causo seis llamadas de rescate diferentes. Esta vez solo hubo un solo muerto.

the cave rescue
the cave rescue – podéis ver el documental rescate en la cueva donde una tromba de agua dejo aislados en el interior de la cueva a 12 chavales y a su entrenador.

Rescatar a una persona con Hipoxia requiere tanto una respuesta rápida y gran cuidado ya que los accidentes por hipoxia o intoxicación podrán resultar con la muerte del rescatador, así­ como la de la víctima. Los equipos de rescate y recuperación utilizan equipos de respiración o despejan la atmosfera peligrosa. Menos obvio, es que la respiración en un espacio confinado aumenta el dióxido de carbono y reduce el oxigeno , por lo que si no tiene una mínima ventilacionn puede hacer que perdamos la consciencia y por consiguiente la vida.
Por ejemplo, en Inglaterra en 1976 seis espeleologos exploraban un sumidero a pulmón libre de 8 m de largo ,en Langstroth Pot ,con una pequeña campana de aire donde se podí­a hacer una pequeña respiración a mitad de camino. Desafortunadamente usaron el oxigeno en la campana de aire, reemplazándolo con dióxido de carbono Y hubo tres muertes.

Cada situación de rescate es diferente y no hay fórmula exacta para lo que debe hacer. En las expediciones en zonas remotas y en la mayoría de cuevas verticales se pone énfasis en el autorescate, que en este contexto significa que los miembros del equipo de la víctima
sepan técnicas de rescate , por también, por lo menos nociones básicas y un curso de primeros auxilios .
Los espeleólogos que realizan autorescate deben evaluar el grado de lesión y la disponibilidad de un rescate externo antes de intentar sacar a la víctima de la cueva ellos mismos. Algunos
los rescates no pueden esperar a un equipo externo; por ejemplo, si la víctima está atrapada en la cuerda colgando en un arnés que deben ser liberados lo más rápido posible el síndrome de arnés se produce rápidamente . Si los espeleólogos están entrenados en primeros auxilios y técnicas de rescate, especialmente los necesarios para el rescate en cuevas verticales (Warild, 1994), entonces se incrementa la probabilidad de un autorescate exitoso. Sin embargo, un grupo no entrenado probablemente no lograra rescatar a una víctima gravemente herida de las profundidades de una cueva.

Se debe enfatizar que la muerte de una víctima puede ser una experiencia desgarradora para todos. En caso de fallecimiento, Los socorrista mas experimentados deben empaquetar adecuadamente el cuerpo de manera que se parezca lo mas mínimo posible a un cuerpo humano, la psicología juega malos ratos en los rescatadores.

Los pasajes inundados (sumideros) plantean problemas particulares. Solo los espeleobuceadores pueden rescatar a otros espeleobuceadores si tienen un fallo en el equipo o un accidente; Los espeleobuceadores . También se han utilizado para sacar espeleologos atrapados por sifones o crecidas repentinas y que les obliga a quedarse en el sitio, sin lesiones ,atrapados más allá de los pasajes de las cuevas inundadas.
Probablemente los primeros rescates acuaticos fue en 1969 cuando un espeleólogo atrapado e inconsciente en Meregill Hole, Inglaterra, fue llevado a través de un sumidero con una máscara de buceo sujeta a su cara. Sobrevivió la inmersión, pero murió de hipotermia poco después. Desafortunadamente muy pocos incidentes de estos tienen un final exitoso, y la recuperación del cuerpo plantea sus propios problemas

akerbeltzespeleo

akerbeltzespeleo

Iñaki Alonso Administrador / Espeleologia

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *