Castillo de mendikute / mendikuteko gaztelua-

Articulo : Andoni Mateos – Akerbeltz Espeleo & Kultura

Ubicación geográfica y características físicas del lugar

Mendikute es un emplazamiento estratégico situado a apenas 3 kilómetros del barrio de Urkizu (Tolosa, Gipuzkoa). Se encuentra en las faldas del macizo rocoso de Ernio (1075 metros), en el término municipal de Albiztur, al noroeste de este pequeño pero interesante pueblo guipuzcoano. Este monte, que por su rasgo rocoso se distingue entre bosques mixtos y verdes pastos, es bastante fácil de divisar desde el fondo del valle. La pared del monte de Erniozabal (1010 metros) vigila principalmente la parte norte del castillo. Al sur, al oeste y al este, en cambio, se abre el paisaje, facilitando la espectacular visión del valle del Oria, de la cordillera de Aralar y su entorno.

Mapa 1: Ubicación geográfica de Mendikute. (Autor: A.M.C.)

Mapa 1: Ubicación geográfica de Mendikute. (Autor: A.M.C.)

En cuanto a las características físicas y naturalísticas, gran parte del sistema de Ernio, en el que también se encuentran el castillo y la cueva de Mendikute, está catalogado como Zona de Especial Conservación (ZEC), propuesto por la Comisión Europea de Medio Ambiente4


4- Zona de Especial Conservación y Lugar de Interés Comunitario “Hernio-Gazume” ES2120008: “la zona se incluye dentro de las obligaciones establecidas por la Directiva Hábitats (92/43/CEE), en cuyo artículo 4 se establece que los lugares de importancia comunitaria (LIC) deben ser designados Zonas Especiales de Conservación (ZEC)”. (Dirección de Biodiversidad y Participación del Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca, 2011: 4).


Mendikute forma parte de un macizo calizo que destaca por los picos rocosos del cordal Ernio-Gazume y comparte parte del desarrollo de cavidades subterráneas. En general, tiene bosques caducifolios, pero el uso ganadero ha generado un gran número de pastos y matorrales, entre los que predominan los hayedos, especialmente los acidófilos. De esta forma, mantiene zonas arboladas de alto interés ecológico. Dada la abundancia de hábitats de interés comunitario, este espacio también fue propuesto como Lugar de Interés Comunitario para su inclusión en la Red Natura 2000 (Dirección de Biodiversidad y Participación del Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca, 2011). El estado actual del espacio, es decir, de sus características físicas y biológicas, y los usos humanos -históricos y cotidianos- que han influido y siguen afectando a su evolución y conservación, lo convierten en un espacio de gran interés cultural, natural y paisajístico que merece trabajos de conservación y divulgación.

 En definitiva, simplemente con estas dos catalogaciones de la mano del Consejo Europeo de Medio Ambiente, debería de quedar clara su importancia.

Imagen 1: Vista panorámica desde la fortaleza. (Autor: Mateos, A. )

Ubicación y breve descripción de la fortaleza de Mendikute:

Mendikute se construyó en un peñasco en torno al monte Ernio, a unos 814 metros sobre el nivel del mar, entre los valles guipuzcoanos de los ríos Oria y Urola. Está situada entre las cumbres más altas y el valle, en una de las formaciones calizas más escarpadas de la zona. Con una posición privilegiada, le permitió controlar el espacio de una manera muy eficaz en diferentes etapas históricas, ya que tiene una amplia visión de la Landa Francesa, la sierra de Aralar, el macizo de Anboto, etc.

En cuanto a las características del castillo, y sintetizando la información detallada del último artículo publicado por las investigadoras5 Karen Álvaro y Esther Travé en la revista anual de S.C. Aranzadi (Munibe nº70-2019), definen a Mendikute como un castillo simple y de pequeñas proporciones. Al igual que la mayoría de las fortalezas de los montes de la provincia, se debe a la clásica construcción de castillos de piedra, que siguen los mismos diseños sencillos y eficaces, aprovechando la estructura natural de una roca y adaptando sus estructuras defensivas a la disposición de las superficies rocosas. Este pequeño castillo se compone de dos niveles bien definidos. Estas zonas se asientan sobre suelo pedregoso y definen el perímetro de defensa en su nivel inferior o superior. En la parte inferior, probablemente para la caballería. La parte superior es una parte noble, de planta poligonal y con un pequeño depósito de agua en la parte central, aunque la estructura arquitectónica contrapone la complejidad propia de los espacios reutilizados. Es decir, durante la Guerra Civil española la fortaleza fue ocupada y dañada, y posteriormente abandonada. 

El descubrimiento de algunas evidencias (numismáticas) de monedas de época en el emplazamiento, llevan a proponer un intervalo cronológico entre siglos XII. y XIV. De esta forma, y teniendo en cuenta las fuentes documentales más antiguas de la provincia, el origen de la formación podría aproximarse al siglo XI. 
Entre los materiales encontrados cabe citar un rico y variado repertorio. Partes de vestuario, actividades constructivas y bélicas y otros elementos como la alimentación o el ocio como elementos de actividades cotidianas (Álvaro et al., 2019). Por ejemplo, entre los elementos metálicos, los que más se expusieron son clavos, tachuelas, placas decoradas, lanzas, dagas y cuchillos, fragmentos de indumentaria y ornato, etc. En cuanto a otros materiales, tienen gran

importancia los elementos óseos y faunísticos manipulados, entre los que cabe destacar los dados y los elementos para juegos de mesa. Y, para terminar, varios materiales cerámicos y líticos completan los elementos encontrados en la fortaleza de Mendikute.


 5 – Grupo de investigación de arqueología medieval y postmedieval de la universidad de Barcelona.


A pesar de las escasas fuentes historiográficas sobre este territorio en épocas anteriores al siglo XI, se sabe que en los siglos XI y XII se produjeron grandes transformaciones sociales en este lugar y que las viejas formas de organización comenzaron a convivir con el modelo de control territorial propio del sistema feudal procedente del norte de Europa, junto con el fenómeno del cristianismo progresivo. En este contexto, este lugar, al igual que el resto de localizaciones estratégicas, se convirtió en un área de gran interés para los reinos de Navarra y Castilla, continuamente enfrentados. La proximidad con el Cantábrico, el tradicional paso del comercio, la proximidad de la frontera con Francia… fueron motivos suficientes para ello.

Para ello, comenzaron a construir castillos de este tipo. Estas circunstancias surgen en el momento en que aparecen las primeras referencias documentales de “Ipuzcoa”. En ese momento, la fortaleza adquiere todo su significado, ya que los castillos se convierten en un símbolo identitario de los señores feudales y refuerzan su dominio dentro de un nuevo orden político, territorial y poblacional. Mendikute es, por tanto, un claro ejemplo de los elementos protagonistas de este proceso de reordenación territorial (Álvaro et al., 2019)

Su posible origen más primitivo:

Según leyendas y algunas evidencias arqueológicas, este lugar no fue creado y/o utilizado por primera vez en la Edad Media, sino en la época romana. Aunque el castillo que hoy vemos es medieval, puede que haya sido utilizado por pueblos autóctonos prerromanos y posteriormente por los propios ejércitos romanos.


De hecho, en esta zona, es decir, en las zonas de Ernio y Erniozabal, entre ellas Mendikute, fue muy importante en la época romana. Y es que, según las leyendas, la población de Bardulia que vivía en los valles del Oria y del Urola antes de la llegada del Imperio Romano, luchó, al parecer, contra un ejército romano. Se dice que, esta reyerta se ubicó aproximadamente en un lugar que hay entre el camino de Albiztur y Zelatun.

De hecho, este suceso podría haber tenido cierta relación con la mina que, según dicen, estuvo muy cerca del castillo de Mendikute. Se sabe que los romanos utilizaron tierras guipuzcoanas de la época para explotar mineral y/o madera. En este caso, se dice que esta mina sirvió para extraer la plata, por lo que puede ser comprensible el interés de los romanos por esta zona. La proximidad de las cuevas de Intxurmutegi (Tolosa), con restos arqueológicos numísticos de época romana (347-348 d.C.) (Sasieta, 2001), fortalecen aún más esta teoría. Asimismo, también debemos darnos cuenta de que estamos ante una zona estratégica de paso. Éste sería el paso más cómodo entre dos valles, bajo la protección del monte Ernio y muy cerca de los caminos principales procedentes de las tierras de los Vascones, es decir, de los valles de Berastegi y Araxes.
Si seguimos estudiando esta hipótesis, la Auñamendi Eusko Entziklopedia 6 recoge en el apartado “Mendikute” que Igancio Barandiaran, catedrático de Prehistoria de la UPV, analizó varias claves que pueden dar razones a estas leyendas. En primer lugar, un trozo de calzada en el paraje de Insurbe que se pensó que pudiera atribuirse a época romana. En segundo lugar, los propios restos del castillo, con estructuras muy semejantes a Aitzorrotz, Ausa Gaztelu y Jentilbaratza. Por otro lado, tal y como se ha dicho, la probable relación con una próxima mina -hoy día desconocida- de galena (mineral del grupo de los sulfuros) en la que Barandiarán dice que López Mendizábal (1899) llegó a encontrar utensilios romanos. Por último, la documentación escrita “en la que aparece citado como ‘Castrum Montis acuti’ en un documento de 1234 de Fernando III de Castilla sobre enlace matrimonial del infante Alfonso con Blanca, primogénita de Teobaldo de Navarra” (Auñamendi Entziklopedia, 2020).


6-  Apartado sobre la toponímia de Mendikute en la enciclopedia vasca Auñamendi. Enlace web: http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/eu/mendikute/ar-94611/


La posible conexión de este lugar con la época romana no queda en una mera leyenda o suposición. 

Algunos expertos creen que la gramática latina puede tener que ver. Es cierto que no se conservan muchos documentos que hablen de este lugar, pero se cree que los nombres de los lugares de Albiztur y Mendikute tienen raíz latina. En el caso del primero, lo interpretan de la siguiente manera: Albi- (blanco), y -z/tur (torre): “torre blanca”. En cuanto al segundo, también se intuye una cierta similitud con la terminología latina. El topónimo significa: monte- (en euskera Mendi-), y -agudo (en latín –acatus) (Alvaro et al., 2019 apud. Arocena, 1957: 313-315), es decir, Mendikute. Por lo que la antigua denominación latina parece haberse mantenido, al menos en parte. Otro reputado lingüista, como Koldo Mitxelena, supuso que dicho término provendría de la evolución lingüística de Mons-acutum latino o Monte-acutu, es decir: Mondacut(e), Mondecut(e) y Mendecute: Mendikute. En su opinión, supondría una denominación latina antigua, y no románica (Auñamendi Entziklopedia, 2020).

En definitiva, el lugar y “la fortaleza en su conjunto es un valioso testimonio de la vida en estas guarniciones fronterizas, que controlaban una frontera entre los reinos de Navarra y Castilla” (Alvaro et al., 2019: 324). De esta forma, estamos ante un lugar idílico de gran historia y que, por desgracia, ha caído en el olvido de muchos vecinos de la comarca de Tolosaldea. Estamos a tiempo de recuperar la memoria de este precioso rincón, donde la única manera de adentrarse en la historia es acercándose y conociendo este lugar mágico.

Andoni Mateos Cabero

Bibliografía:

Álvaro, K., & Travé, E. (2019). Los materiales arqueológicos de la fortaleza de Mendikute, Gipuzkoa (s. XII-XIV): elementos para el estudio de la vida cotidiana en un asentamiento militar. En: Munibe Antropologia – Arkeologia, pág.: 319-334. Donostia. DOI: https://doi.org/10.21630/maa.2019.70.09

Auñamendi Entziklopedia. Mendikute. Auñamendi Entziklopedia [on line], (2020). [Consulta: 03-09-2020]. Disponible: http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/eu/mendikute/ar-94611/  

Dirección de Biodiversidad y Participación del Departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial, Agricultura y Pesca. (2011). Documento de objetivos y medidas de conservación para la designación de la Zona Especial Conservación Hernio‐Gazume (ES2120008) (n.o 1). Gobierno Vasco – Eusko Jaurlaritza. Disponible: https://www.euskadi.eus/contenidos/informacion/zec/eu_natura/adjuntos/ES2120008_objetivos_medidas.pdf 

Sasieta Larrañaga, M. (2001). Cueva de Intxurmutegi (Tolosa). IX Campaña. En: Arkeoikuska 2001, Investigación Arqueológica, pág.: 130-132. Administración de la Comunidad Autónoma del País Vasco. Departamento de Cultura. Vitoria-Gasteiz. Disponible en: https://www.euskadi.eus/contenidos/recurso_tecnico/descarga_publicaciones/es_descarga/adjuntos/Arkeoikuska2000.pdf 

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Iñaki Alonso Administrador / Espeleologia

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