Diente de Leon ( Taraxacum officinale )

El diente de león es una planta vivaz de la familia de las compuestas. Este género de malas hierbas y flores silvestres ha sido objeto de grandes desacuerdos entre los botánicos, en cuanto al número de especies que comprende. Algunos lo sitúan entre 60 y otros en varios centenares, pero el número más alto incluye muchas variaciones pequeñas especialmente en Europa, que son apomictos, esto es, posibles híbridos estabilizados que se reproducen por semillas sin recombinación genética. La base del tallo es gruesa, la raíz larga y fusiforme, del grosor de un dedo y de color pardo rojiza. Las hojas forman una roseta en la base y están profundamente divididas en lóbulos lanceolados y puntiagudos de un hermoso verde. En el centro de la roseta, el pedúnculo liso y tubular lleva un capítulo amarillo de pétalos ligulados. El conjunto de los frutos forma una bola ligera cuyas semillas provistas de vilano, se desprenden y vuelan con el viento. La planta entera contiene un jugo lechoso de gusto amargo. La floración tiene lugar de marzo a octubre. Algunas especies de diente de león, especialmente el T officinale se han utilizado desde antiguamente en fitoterapia y sus hojas escaldadas y sus raíces cortadas en láminas se añaden a las ensaladas. Las raíces también se trituran y se tuestan como sucedáneo del café, como ocurre con su pariente la achicoria.

Taraxacum deriva de la palabra árabe-persa tharakhchakon, que designa un cierto tipo de achicoria. No fue hasta el año 1000 que el nombre pasó al latín de la Edad Media por la mediación del médico árabe Avicena (Ibn Sinâ). La palabra officinalis del latín, significa “oficina”, que más tarde se convertiría en “farmacia”. Los nombres más antiguos no son muy conocidos ya que no se encuentra con certeza ninguna información sobre su origen en los antiguos manuales hasta la Edad Media. Esto explica, probablemente, que la aparición masiva del diente de león, es una especie de fenómeno cultural que tiene inicio sólo en los últimos siglos, desde que las fumigaciones de las praderas con el purín benefician la propagación de esta especie. De todas las plantas locales, el diente de león es el que tiene mayor número de nombres comunes. Uno de sus nombres está vinculado a las propiedades diuréticas de la planta: Pissenlit. Hyeronymus Bock preconiza su efecto diurético ya en 1546. En el mismo siglo, el apotecario alemán Jacob Dietrich von Bergzabem (Tabemaemontanus) recomendaba esta planta contra “los calentamientos del estómago y del hígado, los libera y los expulsa por la orina”.

El nombre de diente de león con el que popularmente se conoce en casi todos los idiomas se debe a la forma de sus hojas recortadas, de forma parecida a dientes agudos y curvos. Sin embargo, otros nombres con los que también se conoce hacen referencia a sus propiedades. Así, el castellano taraxacón o el italiano tarassaco vienen de su nombre en latín Taraxacum que quiere decir “remover” y hace alusión a sus propiedades suavemente laxantes.


El diente de león crece en todas las zonas de clima templado y hasta una altitud de 2000 metros. Prefiere las praderas fértiles y los bosques claros de suelo húmedos. Se puede cultivar como hortaliza para ensaladas. Las plantas jóvenes se tratan como lechugas, cosechando sus hojas tiernas antes de la floración, que es cuando son menos amargas.

Para qué sirve el diente de león

Avicena ya deja constancia en sus escritos del uso del diente de león para estimular la producción de bilis y de orina. En el siglo XVI se consolida su utilización y se describen sus propiedades diuréticas resultantes de aumentar la producción de orina, y su doble acción sobre el hígado: por un lado estimula la producción de bilis (efecto colerético) y, por el otro, su vaciado desde la vesícula biliar hacia el duodeno, facilitando la digestión de las grasas. Este doble efecto a nivel hepático y renal y su acción suavemente laxante hacen que el diente de león se considere una buena planta depurativa y digestiva.

Ya en el siglo XX, en la década de los cuarenta, el Dr. Henri Leclerc (1870-1954) señaló la mejoría que se obtenía utilizando infusiones de diente de león en ciertos problemas de la piel como eccemas, erupciones y picores, en aquellos pacientes en que los problemas dermatológicos coincidían con problemas de función insuficiente del hígado, debido a la relación que existe entre el buen funcionamiento hepático y la salud de la piel.

El diente de león se indica en la monografía de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) como medicamento de uso tradicional (MTP) para trastornos digestivos leves (tales como sensación de plenitud abdominal, flatulencia y digestión lenta) y para aumentar la cantidad de orina y limpiar las vías urinarias y los riñones. Por su sabor amargo tiene también un efecto aperitivo y puede utilizarse para abrir el apetito.

¿Cómo tomarla?

Puede tomarse en tisana, extracto fluido (gotas) o cápsulas de polvo o de extracto seco, ya sea de las hojas, la raíz, o una mezcla de ambas.

  • Generalmente, si se trata de la raíz la dosis es la equivalente a 3-5 g, hasta tres veces al día.
  • En el caso de las hojas, el equivalente a 4 a 10 g, hasta tres veces al día.
  • En el caso de mezcla de raíz y hojas 3,5 – 7,5 g, hasta tres veces al día.

Para los extractos fluidos (gotas) y cápsulas de polvo o extracto seco, se recomienda seguir las instrucciones del laboratorio fabricante.

Cómo preparar una tisana

La Agencia de registros del Ministerio de Sanidad Alemán (Standardzulassung) recomienda para la mezcla de raíz y hojas la siguiente preparación:

  • Llevar a ebullición 1-2 cucharaditas de la mezcla en unos 150 ml de agua, llevar a ebullición, retirar del fuego y dejar reposar 15 minutos. Filtrar y edulcorar al gusto.

En cuanto a la dosis de la tisana así preparada indica que, salvo otra prescripción, se puede tomar una taza de infusión recién preparada por la mañana y otra por la noche.

Contraindicaciones, efectos adversos y recomendaciones

El diente de león no debe utilizarse nunca en caso de problemas biliares sin la supervisión de un médico y está contraindicado en caso de obstrucción de las vías biliares. Debido a que contiene sustancias amargas, el diente de león estimula la producción de jugo gástrico, por lo que a ciertas personas puede causarles molestias gástricas e hiperacidez.

Para evitar este problema se puede añadir a la mezcla para infusión alguna planta con mucílagos como el malvavisco, y en el caso de tomar un preparado líquido, las gotas pueden añadirse a una infusión de malva o malvavisco. También pueden tomarse con una infusión de estas plantas las cápsulas de polvo o de extracto seco de diente de león.LO QUE DEBES SABER…

  • Es una planta herbácea cuyas raíces y hojas se utilizan como medicamento natural para trastornos digestivos.
  • Se empezó a utilizar para estimular la producción de bilis y de orina.
  • Pueden tomarse con una infusión de estas plantas las cápsulas de polvo o de extracto seco de diente de león

TEN EN CUENTA QUE…

No se deben tomar preparados de diente de león en el caso de que por cualquier circunstancia deba reducirse la producción de jugos gástricos o en caso de tomar medicamentos antiácidos.

El diente de león puede aumentar el efecto de algunos medicamentos como los diuréticos, los anticoagulantes y los bloqueantes neuromusculares, por lo que en caso de tomar medicamentos se recomienda consultar al médico o al farmacéutico la conveniencia o no de tomar diente de león.

«Nota informativa: los contenidos incluidos en esta sección ofrecen información relativa a terapias existentes explicadas por especialistas con experiencia en la materia con un objetivo divulgativo. Akerbeltz Espeleo & Kultura no pretende en ningún caso posicionarse sobre su idoneidad ni promover expresamente su uso.»

akerbeltzespeleo

akerbeltzespeleo

Iñaki Alonso Administrador / Espeleologia

También te podría gustar...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *