La cueva sepulcral de Txispiri en Gaztelu

Galería entrada Txispiri
Galería entrada Txispiri

Autor : Alberto Gonzalez

La historia de la cueva sepulcral de Txispiri en Gaztelu es singular, un escalofriante viaje a la Edad de Bronce, hace 3.800 años más o menos.

A 3,8 km. en línea recta de la plaza del Triángulo de Tolosa, a poco más de 820 m. del Ostatu de Gaztelu, a 100 m. de la carretera Leaburu-Gaztelu, a 330 msnm en un barranco peligroso de andar si no se maneja bien, en 1934 Telesforo Aranzadi descubrió el yacimiento arqueológico, excavado en 1944 por el escolapio Máximo Ruiz de Gaona.
Los resultados de la excavación estuvieron en la mesa de antropólogos y arqueólogos de media Europa a pesar de que el sondeo de la gruta, hoy no cumpliría ni de lejos, los nuevos modelos y procedimientos de la arqueología, la metodología empleada en Txispiri fue muy precaria.

Entrada cueva de Txispiri


El clan que utilizó Txispiri se sitúa en la Edad de Bronce, una etapa algo decadente, pero en ese mismo momento en el Creciente Férlil y curso del Nilo, ya había comenzado la Historia, esta vez con mayúsculas.
La cueva fue utilizada como sepulcro por una tribu que hace unos 4.000 años habitaba este particular entorno protegido del frío y húmedo viento norte por Larte, allá donde nace el cordal de Uli-Erroizpe. Se encontraron cientos de huesos humanos que recomponen al menos un mínimo de 14 individuos, dos de ellos niños y al menos un juvenil, casi todos con un gran desgaste dental y alguno con artrosis. El escaso número de cadáveres encontrado sugiere un tiempo corto de utilización, también se encontraron restos de ave, rebeco, cerdo, perro y tejón.
Nunca se utilizó como habitación o vivienda, no hay restos paleolíticos, ni de la Edad de Cobre, tampoco se encontró sílex, aún elemento de prestigio en el Bronce, y poco ajuar funerario, aunque bien pudo perderse parte en la excavación o en un expolio anterior.

La entrada de la cueva mide 2 m de ancho por 3 de alto, con un cómodo recorrido total de 27m en forma de zeta. De la primera salita nace hacia el barranco una galería actualmente obstruida, y el final tras un angosto e impracticable paso, termina en una salita con varias estalactitas.

Salita final de la cueva txispiri


Restos arqueológicos
Se encontraron decenas trozos de cerámica, al menos dos grandes vasijas, una de las cuales troncocónica pudo ser reconstruida por completo. No hay dataciones de carbono 14 para Txispiri, pero en la cueva de las Pajucas del municipio Bizkaino de Lanestosa, cerca de Peñacolorada, hay una datación 3.777 AP (antes del presente) para un vaso de cerámica similar en ornamentación al de Txispiri.
Resultan muy interesantes las huellas de fuego encontradas en la excavación. Según M. Ruiz de Gaona para ahuyentar a las abundantes fieras, estaba en que los humanos del Bronce vivian una época de hábitos troglodíticos y fauna amenazante.
Armendariz y Etxeberria en cambio relacionan los restos de fuego con fines posiblemente rituales. Y así llegamos al meollo de la cuestión de Txispiri, ritos, primitivismo y cultos extravagantes asociados, en una época marcada por la vergüenza de una inmadura guerra mundial, a la figura del brujo, chaman o hechicero. Ruiz de Gaona describe con elegancia y milimétrica precisión el descubrimiento de un “cráneo copa” utilizado por esos arcaicos personajes en sus recónditas ceremonias, y claro, la fantasía se puede disparar hasta alcanzar sin problemas el delirio o la guasa.
Lo curioso del caso de Txispiri es que el cráneo descrito a la perfección por Gaona esta cercenado artificialmente y además de dentro de la calota hacia fuera, pero a partir de aquí la interpretación de los sucesos que ocurrieran en Txispiri serán solo producto de nuestra imaginación.
Hace unos años dos grandes arboles cayeron justo delante de la boca de entrada, haciendo casi impracticable el acceso, Consecuencia de ello fue la ocupación de la cueva por pequeños mamíferos, observándose restos de nidos y excrementos.

A 2,7 km deTxispiri, en el paraje Beotibar, quizás cerca del lugar de la legendaria escaramuza medieval, estuvo hasta hace poco la arrasada cueva sepulcral de Sorginzulo, también del Bronce, en la que se encontraron mas de 40 cuentas discoidales agujereadas de collares ornamentales.
Si visitas Txispiri respétala, no hagas fuego en el interior y deja la cueva sin rastro alguno de tu presencia, aun tiene historias que contar.

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Iñaki Alonso Administrador / Espeleologia

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