Los bostburu de Andia: el diagnóstico

Antecedentes

El diagnóstico definitivo de los Bostburu de la Sierra de Andia en Navarra está tan abierto que cada vez que se publica algo sobre ellos ocurren cosas. Aunque se traten como si fuera una «serpiente de verano» sabemos tan poco de estas sugerentes estructuras, que a pesar del escaso interés que suscitan, su divulgación provoca directa o indirectamente nuevos e inesperados descubrimientos. El 18 de marzo pasado en ESTA página de Akerbeltz Kirola & Kultura, publiqué un artículo sobre los Bostburu poniendo en cuestión la hipótesis militar de que fueran dianas para maniobras militares, y pasaron cosas, algunas muy sorprendentes.

La primera consecuencia fue un intenso debate por correo electrónico con expertos y técnicos con interés en esta temática. Estas conversaciones derivaron en un generoso intercambio de información que ha sido determinante para la motivación del primero de los descubrimientos, una serendipia más. En mayo de 2021 con el grupo de prospección Hilharriak certificamos sobre el terreno dos nuevos bostburu hasta ahora desconocidos, Ritei Oeste y Sosaportilu Goikoa Sur.

Plano georreferenciado de situación de los bostburu

La nueva realidad mágica

Hasta ahora se habían catalogado siete estructuras, número mágico por excelencia, pero ya son nueve, número de auténtica fantasía muy conocido en el mundo del ilusionismo por el juego «el forzaje del 9», AQUÍ este divertido truco de la mano de Juan Tamariz que está basado en el número 9, una pauta sencilla donde las haya, pero incomprensible si no se está en el secreto, igual que los bostburu.

A pesar de que los dos nuevos bostburu están prácticamente destrozados por las intensas maniobras militares en Andia, el resultado es que este lamentable detalle nos proporciona información muy significativa.

Bostburu Oiaskardi Norte

En realidad, lo sorprendente es que en el paraje Ritei aún resistan en superficie 2 bostburu bastante completos y el tercero ahora descubierto, aunque sobre el terreno solo se intuya por algún tramo de sus aspas y restos del centro de la estructura, aguanta también a pesar de las ininterrumpidas campañas castrenses, se abre paréntesis.

(Estella Digital, 25 de noviembre de 2015. Del 23 al 27 de noviembre, el Regimiento de Cazadores de Montaña “América” N.º 66 con base en Aizoáin-Pamplona realiza unos ejercicios tácticos en la sierra de Andía, al norte de Tierra Estella, para llevar a cabo una evaluación externa por parte de la Jefatura de Tropas de Montaña).

Vuelo virtual sobre los bostburu de la Sierra de Andia

Desmontando la hipótesis militar

En el Sistema de Información Geográfico de Navarra SITNA hay dos ortofotos que ayudan a entender algunos aspectos de las maniobras militares y su influencia en los bostburu, la ortofoto de 1966-1971 y la de 1982-1984. Utilizando estas dos fotos en el Comparador de Mapas del SIG navarro y analizando tres zonas, Ritei, Sosaportilu Goikoa y Oiaskardi, se advierte lo siguiente.

En 1966-1971 los bostburu Ritei Norte y Sur están completamente rodeados de impactos de mortero, hay muchísimos y evidentes. Cerca de Ritei Oeste se aprecian dianas militares en forma de círculos y hay una diana justo al lado del bostburu. Este nuevo bostburu se muestra ya impactado por proyectil y presenta las cinco aspas deshechas, pero sin atisbo de duda de ser un nuevo bostburu. Se confirma mejor en la ortofoto que es un auténtico bostburu que sobre el terreno.

Ritei a la izq en 1966-1971, a la dch en 1982-1984

En 1982-1984, Ritei Oeste aparece ahora sí totalmente destrozado y a escasos metros de una enorme y clara diana militar triangular. Todo el entorno está lleno de dianas militares de diversas formas geométricas, en unos casos agrupadas y también solitarias incluso con forma de diana clásica de círculos concéntricos. Ritei Norte aparece más dañado que en 1966 y Ritei Sur se conserva igual que unos años antes, en esta ocasión ha recibido menos impactos que en 1966.

Ritei y Sosaportilu Goikoa en 1966-1971

En Sosaportilu Goikoa en 1966 aparecen muchos impactos de mortero en el bostburu Norte, el nuevo bostburu Sur aparece rodeado de impactos y completamente destrozado en 1966, sobre el terreno pasa inadvertido. El bostburu Oeste no sufre cambios entre 1966 y 1984.

En Oiaskardi los bostburu Norte y Sur no sufren daños entre las dos fechas de las ortofotos, y son las estructuras mejor conservadas y más espectaculares de todas. Oiaskardi Oeste presenta sólo una ligera transformación entre las dos fechas.

Oiaskardi Este fotografía Luis Millan San Emeterio 21/04/2018

Resumiendo, la zona con más impactos y daños en los bostburu es Ritei paraje donde se observa perfectamente una gran variedad de dianas militares en 1982, la zona de Sosaportilu sufre menos daños y la de Oiaskardi parece ajena a la intervención militar. Sosaportilu y Oiaskardi no tienen dianas militares, tampoco en una tercera ortofoto de 1987-1991 más moderna en donde se observan dianas distintas a las de 1982, dianas que se ubican siempre en Ritei y aledaños. ¿Por qué hay ese gradiente Este-Oeste de menos a más impactos de mortero, más abundantes al Oeste hacia Ritei que al Este sobre Oiaskardi? Si los bostburu fueran dianas militares no debieran existir esas diferencias.

Ritei 1986

Una primera conclusión

De esta configuración de dianas y bostburu se deduce que los bostburu y las dianas llevan pautas de evolución de sus estructuras de forma distinta en un espacio corto de tiempo de 25 años. En estos 25 años, las verdaderas dianas militares son efímeras y distintas en cada una de las tres ortofotos, pero los bostburu no se muestran perecederos, son estructuras construidas por el hombre que salvan más de un ciclo de uso e incluso más de un ciclo generacional.

Los bostburu no son dólmenes, los dólmenes no son así, los bostburu no son dianas militares, las dianas castrenses no son así. Las dianas militares auténticas se ven con claridad en las ortofotos, y no tienen nada que ver con los bostburu que por desgracia sólo «pasaban por ahí», además son estructuras alejadas totalmente del carácter o las singularidades militares. La hipótesis militar definitivamente no supera la «prueba del nueve».

Paleontología Cultural

Paralelamente al cruce de correos electrónicos mencionado descubro en Internet un singular y excelente Blog de sugerente título Folklore de los Fósiles Ibéricos, del biólogo leridano Heracli Astudillo-Pombo. El profesor Astudillo fusiona de forma creativa etnología, paleontología, lingüística y literatura en Etnopaleontología, la Paleontología vista desde la Cultura Social, una nueva visión sin desvío alguno de la Ciencia pese a ser una ciencia social nueva, la Paleontología Cultural. El estudio de Astudillo-Pombo sobre fósiles de erizo de mar en la parte que afecta a Euskal-Herria es un trabajo extraordinario, nadie había reunido antes tanta información y documentación etnográfica sobre los fósiles del género Micraster y su influencia en la historia de una parte concreta de nuestro territorio, fenómeno que visto desde una perspectiva Ibérica sólo es un localismo.

Micraster coranguinum, fósil del Cretácico Superior

A continuación, un pequeño resumen de parte de lo aportado por Astudillo-Pombo. Hasta el S XVII para las gentes cultas de la época los fósiles eran objetos creados por Dios, con diversas interpretaciones de la especie de erizo de mar Micraster coranguinum, el diluvio universal en toda la Iberia caliza, la piedra del rayo en toda Iberia, las «arañas» en Lagrán, Araba, la Sorgin Harria en Lizarraga, Valle de Ergoyena, en Andoain se les llamaba Santiagoren Harriak o Santiago matamorosen Harria, igualmente en el valle de Burunda en Bakaikoa e Iturmendi y también en Etxarri-Aranatz y toda la Sakana, en Agurain eran los matacristos, la Piedra de San Elías en Sandaili, Oñate, Gipuzkoa, también en Narbaiza, la Rueda de Santa Catalina en el monasterio agustino de Badaya en Iruña de Oca y en muchos otros lugares Jainkoaren Harriak, las Piedras de Dios. La Orden Agustiniana tiene como emblema un corazón similar en forma a los micraster.

Fotografía, Javier Soria Verdes 2012

El estudio de Astudillo-Pombo sobre los micraster en el convento de Santa Catalina de Badaya es excepcional y aporta muchas citas documentadas sobre este convento y los micraster en el S XVII. Un extracto interesante: «En mi opinión, la concepción testimonialista y justificatoria de la presencia de abundantes erizos marinos fósiles, era el resultado de una interpretación del fenómeno paleontológico, no solo sobrenaturalista, sino también una forma interesada y oportunista de aprovecharse de la particular morfología de los caparazones de los Micraster coranginum de Badaya. Todo ello bajo las influencias culturales predominantes de aquel momento histórico, caracterizadas por una población con mentalidad mágica, una tendencia hacia la interpretación fantasiosa, ingenua y crédula de lo raro y extraño y una voluntad de divulgación por parte de los clérigos, posiblemente oportunista y tendenciosa».

Astudillo cuenta también que en las romerías a la ermita de la Trinidad de Erga, cerca de Irurtzun, los devotos recogían fósiles de Rhynchonella decorata: los romeros las llamaban «Hirutasun Santuaren arriak», es decir, «piedras de la santísima Trinidad», posiblemente, el nombre popular hacía alusión al lugar de procedencia de aquellas piedrecitas, el monte de la ermita de la Trinidad. La devota recolecta de tales piedrecitas sagradas se hacía con la finalidad de usarlas, posteriormente, como amuletos protectores contra la descarga del rayo, en donde ellas estuvieran presentes.

La Prueba del 9

El descubrimiento de los dos «nuevos» bostburu fue una casualidad mientras utilizaba el comparador de mapas de Sitna buscando algún tipo de patrón en la configuración de las aspas de las estructuras. Con las informaciones ahora aportadas se manifiestan varias pautas objetivas.

Los nueve Bostburu se concentran en tres áreas distintas pero cercanas entre sí, Ritei, Sosaportilu Goikoa y Oiaskardi. En cada una de estas tres áreas hay tres Bostburu que triangulan un área muy pequeña, es decir hay tres triángulos a tres kilómetros de la ermita de Trinidad de Iturgoyen, triángulo Ritei 1 ha, Sosaportilu Goikoa 1,73 ha y Oiaskardi 2,78 ha. El triángulo de Ritei es el más pequeño y el de Oiaskardi el más cercano a la ermita de la Trinidad el más grande. El símbolo mayor de la Trinidad es el triángulo y los cuatro surcos mayores del sistema ambulacral de los micraster configuran una cruz. Los dos bostburu más alejados entre sí distan 1,2 km. Los tres triángulos triangulan entre ellos formando un ángulo obtuso que se orienta desde la ermita San Adrián de Lizarraga a la de la Trinidad de Iturgoyen. Los tres grupos se asocian a majadas pastoriles, Ritei a la de Zulueta, Sosaportilu a la de Erreroren Txabola y Oiaskardi a la de su mismo nombre.

Ermita de la Trinidad de Iturgoyen

Diagnóstico

Ermita de la Trinidad de Iturgoyen

La «hipótesis religiosa» del origen de los bostburu que planteo en esta comunicación como una artística representación gigante de fósiles de erizo de mar se adapta sin fisuras a las Piedras de Dios, Jainkoaren Harriak, lo que nos lleva al S XVII o anteriores y las nuevas preguntas que surgen son demasiadas e inquietantes.

Hasta no hace mucho tiempo esta nueva hipótesis religiosa yo mismo la calificaba como una extravagancia, y saco la conclusión de que en estos locos años veinte del S XXI sólo somos capaces de ver la paja en ojo ajeno.

Micraster coranguinum de la Sierra de Andia

En conversación con el profesor Heracli Astudillo-Pombo, me comenta: A la espera del próximo capítulo que esto cada vez se pone más interesante, a ver cómo acabará, o por lo menos cómo seguirá progresando.

No puedo estar más de acuerdo con Don Heracli, además de agradecerle la información, material y didácticas sugerencias de buen Maestro. Espero en esta ocasión que también sucedan cosas y surja alguna pista para saber por ejemplo si estamos ante un fenómeno a estudiar bajo el prisma de la Arquitectura Rural o quizás de la Monumental. No queda otra que seguir investigando y aquí lo contaremos.

Postdata:

Datura stramonium

Imagen: Fairy loaves, texto Heracli Astudillo-Pombo: Enterramiento prehistórico de la Primera Edad del Bronce, en Dunstable Down (Gran Bretaña), de casi 4000 años de antigüedad. Los esqueletos de una mujer y un niño pequeño aparecieron rodeados por más de 100 fósiles de erizos de mar del género Micraster, del Cretácico. Obviamente el uso de este tipo de fósiles debió tener una finalidad ritual-mágica y esa cualidad de uso les debió otorgar valor social y un nombre en la sociedad de aquella época.

Sierra de Andia, al fondo Beriain

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3 Respuestas

  1. iñaki gaztelu iraundegi dice:

    Jolin Alberto como te has esplanado en tu comentario, muy veraz, para el poco conocimiento que tengo sobre la materia de los Bostburus, pero que, insisto, no son construídas por los militares, sólo, más bien, los utilizarían para sus maniobras.

  2. Astu dice:

    “¡Más madera, Esto es la gerra!” o “Éramos pocos… y parió la abuela”

    Una nueva aportación al folclore paleontológico de Euskal Herria relacionado con sus fósiles sagrados por excelencia, los Micraster coranginum: Las “piedras de san Esteban” de Salvatierra-Agurain (Álava-Araba).:
    http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com/2021/07/el-registro-fosil-iberico-y-el-santoral.html

    • basozaina dice:

      ESKERRIK ASKO Astu por esta información, apasionante tema el folclore paleontológico, misterioso, desconocido y enigmático, que no esotérico si se contextualiza en una sociedad crédula e iletrada. “Es siempre recomendable percibir claramente nuestra ignorancia” Charles Darwin.

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