Los prados de altura en Aralar, un sistema inestable a debate

Agian, sakonenean, bere barne-barnean darama gizonak bere asabengandik datorkion libertate-zentzua, espazio irekien eta biderik eta sendarik gabeko mendien zaletasuna.

Aralar, Euskalerriko Mendia, Elkar 1984 L.P. Peña Santiago

Poesía

Uno de los mayores placeres que se puede disfrutar en la Sierra del Aralar es pasear por sus inmensos prados. Una vez en altura y sin perderla, cada pisada puede ser una caricia, un instante sin tiempo ni dueño, una sensación agradable de relax, como cuando nos dejamos llevar por el horizonte de la mar en calma. La hierba actúa de alfombra mullida y el sustrato tiene la suficiente dureza como para no hacer incómoda cualquier caminata. Las ovejas pastan tranquilas entre la niebla moldeando grupos alrededor de las dolinas. Forman en el desorden estructuras simétricas, simulando fractales en simbiosis con las calizas del Cretácico que asoman con timidez en la pradera. El paisaje es de ensueño, un lugar apropiado para recapacitar sobre el incierto presente.

Prados de Aralar desde Mendiaundi. 03/07/2016

La literatura y hemeroteca de la Sierra retrata unos prados «siempre verdes» creados por los pastores del Neolítico que «sembraron» estos campos de dólmenes, menhires y crómlech milenarios. Esta es la postal que se asocia con los prados de altura del Aralar, pero la realidad objetiva de lo que hoy vemos y pisamos es otra, y no se cuenta, no se cuestiona por ejemplo su producción primaria, expresión no economicista, ni ecologista, sino de ecología científica.

La intención de este escrito no es juzgar ni reprochar nada a nadie, sino presentar sólo con somera profundidad la realidad actual de los prados, un ecosistema inestable que podría administrarse de otra forma sin perjudicar a nadie y para beneficio de todos los actores que interactuamos con la Sierra.

Desde Mendiaundi, Desao al fondo, 15/08/2014

Como el tiempo atmosférico, el oficio de pastor no tiene vacaciones. Sólo se festeja el día que no hay un incidente notable, un parto, un traslado, una cura, una pérdida o cualquier tarea de esas que se presentan a diario. Además vivimos tiempos de cambios constantes e imprevistos que requieren conocimiento y planificación, ciencia integral que no existe y que se reemplaza con soluciones que parecen funcionar a corto plazo, pero que no resuelven los problemas ni garantizan un futuro estable a las generaciones siguientes.

Artaldea 15/08/2014

Ecología

Inicio un recorrido desde el portón del km 10 de la carretera de Baraibar a San Miguel, por la pista ganadera de Amurutxate y Balenkalekuko bidea, hasta llegar a los prados de Etzantza, dejando atrás el hayedo. De aquí en adelante será más agradable caminar fuera del «bide gorri» o pista que se introduce en las alturas de la Sierra y que sigue con fidelidad viejas calzadas de nombres casi olvidados.

Los topónimos ya sugieren lo que nos vamos a encontrar, la pista sigue por Etzantzelorriko bidea. El «elorri» es un arbusto de blanca y espectacular floración que coincide con la subida del ganado en primavera. El espino blanco se mezcla con el hayedo dando nombre al lugar e «indicando» la crucial importancia de árboles y arbustos en cualquier sistema de gestión de prados, en Aralar en dos comunidades autónomas distintas, estamos en Navarra.

Prados de Etzanza 29/06/2019

Se asciende ahora ligeramente hasta Atakaxar, un bello y dolménico lugar ideal para disfrutar el paisaje. Al fondo se aprecia un pequeño hayedo bordeando la cima de Txameni y ya inmerso en los grandes prados, un solitario fresno que proporciona no sólo al caminante confortable sombra los días de bochorno estival, ningún árbol más a la vista. Rozando el cielo y a la izquierda del fresno se observa en la lejanía un pequeño espacio marrón-amarillento cuyo significado enseguida se aclarará.

Atakaxar 25/07/2020

La senda discurre por las estribaciones de Beloki y Urdaneta hasta la poza de Unaga, sitio de inexcusable parada. Al fondo en el roquedo se divisa el hayedo de Intzazelai, pero ningún árbol más, y no será por falta de agua o humedad, ¿Cuál es el motivo? Hay aquí nuevos elementos en los que todavía no se ha reparado. Las manchas verde oscuras que salpican el prado son brezo y argoma, «txilarra» y «otea» en euskera, arbustos que hasta mediados del S XX fueron cruciales en el sistema pastoril por sus múltiples usos. Incluso se llegó a su regulación y monetización, hoy en cambio son una molestia, un estorbo y con razón, un dolor para el pastor.

Poza de Unaga 23/11/2014

Para ver los inconvenientes que causa la argoma, sigo hasta Maantsa y Buztigaretako bidea, cerca del roquedo y hayedo de Desaomalkor, en las cercanías del refugio de Desao, entorno agradable para observar de cerca esta espectacular planta. Una vieja leyenda bretona cuenta que Dios creó la flor en la argoma y para chinchar, el diablo la cubrió de agudas y punzantes espinas, pero en compensación la providencia obligó a la planta a florecer durante todo el año.

En primer plano argoma, refugio de Desao en medio, al fondo Beriain 15/09/2019

La siguiente parada será en Errenaga, con unas deliciosas vistas sobre Obioneta, Soilabizkargaina/Hirumugarrieta o Errenagazpia. Destaca algo que ya viene siendo habitual, en un espacio inmenso no hay ningún árbol, pero sí más argoma que prado. Las ovejas no pueden pastar entre las agudas espinas de Ulex europaeus, incluida en la lista de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, en Aralar es autóctona. No sólo importamos plantas invasoras, también las exportamos. Estamos en la frontera con Gipuzkoa y en los dos territorios existe el mismo problema, pero en cada comunidad la estrategia para minimizar «daños» es diferente.

En primer plano Errenagazpia, al fondo Hirumugarrieta 15/09/2019

Administración 

Cruzo la muga y paso a Gipuzkoa para ver cómo se gestiona la «invasión» de una planta autóctona, curiosa paradoja. Desde Igaratza hay múltiples opciones de ruta, por ejemplo por Perileku y Pardeluts alcanzar los prados colgantes del barranco de Arritzaga o por Irazustako lepoa llegar a la enormidad de Alotza.

Al centro menhir Igaratza III 15/09/2018

Los inmensos y legendarios prados de Alotza aparecen limpios de argoma. Para lograrlo, el tratamiento aplicado es maquinaria pesada que actúa a modo de enorme desbrozadora arrancando la planta. Con dos pasadas al año en dos años sucesivos se provoca su muerte. A este procedimiento se le objeta la posible destrucción de megalitos sin catalogar en un área infestada de ellos, pero la consecuencia más evidente es la falta total de arbolado, elemento imprescindible en un sistema maduro, estamos en el piso bioclimático Montano, no en el Subalpino. Donde no llega la desbrozadora se aplica la solución navarra.

Prados de Alotza 10/06/2017

En Navarra la solución adoptada es distinta, objetivamente ineficaz y muy agresiva con el medio, y no es otra que el fuego. En invierno la argoma se quema bajo estricto control aéreo y terrestre en días elegidos climatológicamente adecuados y con muchas precauciones. Pero la argoma es una planta pirófita, con afinidad al fuego, elemento que no la mata del todo, al año siguiente puede rebrotar y a medio plazo aumentará su área de distribución. El fuego consigue acabar en cambio con cualquier competidor, árboles incluídos, y la argoma tendrá vía libre para medrar.

Quema controlada en los alrededores del Beloki 24/02/2020

Una vez quemada y pisoteada por el ganado se consigue el resultado que se observa en la fotografía anterior de Atakaxar, un gran espacio de pasto libre de argoma. Cerca de Igaratza desde el chromlech Beaskinarte se aprecia perfectamente el después de las actuaciones en Gipuzkoa, un prado recién «peinado», sin argoma ni árboles.

Crómlech Beaskinarte 10/09/2016

Lo que nadie explica es que este desarbolado paisaje de escasa diversidad de especies vegetales, micológicas o animales tiene sólo unos trescientos años de antigüedad y no miles como habitualmente se le presume. El cambio de modelo de ganadería en la Sierra de bovina y porcina a ovina, se inició en el S XVII-XVIII, aumenta en el XIX e implosiona en el XX. Este es el motivo principal por la que unos «productivos» prados antes adehesados se hayan modificado hasta la desaparición total del arbolado.

Hace trescientos años los prados que hemos recorrido eran un inmenso hayedo despejado y adehesado, en el que el prado de pasto se combinaba en armonía con espinos, avellanos, arces, hayas, acebo, tejo, fresno, liebre, lobo, águila real y otras muchas especies. Hoy sólo queda algún pequeño rastro de ese pasado de prados siempre verdes, adecuado ahora para ovejas pero con carencias para el vacuno, estando el porcino prohibido en las dos comunidades. No hay lugares de sombra que son imprescindibles y la «producción primaria» de los prados es insuficiente para la alimentación del vacuno.

Una de las consecuencias de todo esto es que muchos meses al año, caminar por los prados del Aralar provoca la sensación de pasear por un desierto en vez de por una pradera, así de simple.

Igaratza 10/09/2016

Argoma

No resultaría ecuánime que en esta historia la argoma termine retratada como si fuera el mismísimo diablo, entre otras tiene la «milagrosa» propiedad de fijar el inerte nitrógeno atmosférico sin el cual, ya asimilado a la cadena de la vida, los prados nunca estarían verdes. La argoma además es «culpable» de evitar la erosión de un sustrato muy rico y productivo, y por si esto fuera poco, en estos últimos trescientos años es la planta que más ha contribuido en la formación del delicado mantillo de humus que pisamos con placer al caminar por la Sierra. En la media montaña vasca hemos eliminado antiguos prados para convertirlos en plantaciones de pinos, eucaliptos y otras especies pero ¡vaya contradicción! en nuestra alta montaña arrasamos el arbolado para que las ovejas tengan el imprescindible pasto que les sustraemos en sus cuarteles de invierno.

Legaire

La gestión de sistemas en la Sierra de Entzia en manos de sus parzonerías es responsable de la construcción y mantenimiento de infraestructuras necesarias para labores forestales y ganaderas, la comodidad de acceso al visitante concienciado e informado, ininterrumpidas campañas de excavaciones arqueológicas, restauración de accesibles y espectaculares monumentos megalíticos, mantenimiento y respeto de parcelas acotadas para diversos estudios científicos y un reciente proyecto financiado con fondos europeos para la restauración del hayedo adehesado en las campas de Legaire.

Campas de Legaire, sierra de Entzia 17/10/2020

Los números cantan y los de la ganadería en Entzia en pasto mancomunado son un 46% de ganado vacuno, 28% ovino y 26% de equino, en la mancomunidad de Enirio son un 5/90/5. Son los datos, formas distintas de gestionar, criterios distintos de intervenir y administrar un territorio público que es de todos.

Menhir Akarte, Legaire, Entzia, Araba 20/06/2020

Había prometido no juzgar, lo que no impide opinar por ejemplo que en el actual contexto social y cultural, la «plata» manda, que poco fascina la ciencia pura, que gusta más la aplicada, que no interesa la verdad y que se sustrae un debate sosegado y necesario, al que con educación te animo a participar en comentarios.

Lectura complementaria: Ignacio Abella La Memoria del Paisaje, pasado y futuro de un patrimonio común  Libros del Jata 2016

Ametsik gabeko bizia, izarrik gabeko gaua!

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11 Respuestas

  1. Avatar Ignacio dice:

    Se agradecen artículos de esta envergadura

  2. basozaina basozaina dice:

    GRACIAS a tí por la visita (;-)

  3. Avatar iñaki gaztelu iraundegi dice:

    Alberto me has vuelto a reabrir mi conciencia pastoril, amante de los animales libres en su hábitat, y caminante por la montaña en su naturaleza, libre y despejada, llena de sorpresas, siempre ricas en su contexto más salvaje, pero siempre agradables. Todo un gran placer el haber le ido este escrito y más por ser en terrenos que tan a gusto hemos recorrido.
    Tú que eres de tierra adentro, tolosarra, no es muy común denominar a la mar cuando se refieren al mar. Tú lo has hecho y es así como lo denominamos los que somos gente marinera.
    Ikusi arte.

  4. Avatar Juanjo dice:

    Hola Alberto, gracias por este paseo que nos has regalado con este artículo de nuestra querida Sierra de Aralar, siempre me ha estrañado la falta de arbolado en esta parte de la sierra y que muy acertadamente has definido como un desierto. Un saludo.

    • basozaina basozaina dice:

      Mr Argoma, de tus paseos, historias, encuentros inesperados y aventuras varias, aprendo de la capacidad que tienes para provocar ensoñación en tus espectadores, con tu permiso por supuesto espero poner aquí en Akerbeltz alguno de tus excelentes videos, la mejor forma de decirte GRACIAS!!!

  5. Avatar Aitor Leiza dice:

    Kaixo denoi,
    He leído atentamente el articulo o más bien el reportaje. Es cierto que la manera de gestión de Nafarroa y Gipuzkoa son diferentes. En Gipuzkoa lo que han hecho es poner sobre todo el dinero lo primero, pero mal entendido. Estamos en una zona “protegida” en la que la conservación y la recuperación del entorno en cuestiones de biodiversidad son muy importantes. ¿De que protegemos un entorno? La inacción o abandono del entorno trae la naturalización del entorno, ¿entonces que ocurre con la argoma-otea quemada? Estamos interrumpiendo la primera fase de la transformación de una pradera a la vegetación potencial, que es un bosque. Cuando el árbol crece por encima del tojo genera una sombra en la que irá debilitando el tojo…. estos procesos debemos entender para que la conservación del entorno sea adecuado. No debemos olvidar que la sobreexplotación genera erosión del suelo que tarde cientos de años en generar un bosque. También hay sombras de gestión en Nafarroa, pero lo estáis haciendo mejor. En Gipuzkoa los administradores solo y exclusivamente quieren ayudar a toda costa a los” pastores”, ¿pero a que precio? Muy buen articulo, zorionak!!

    • basozaina basozaina dice:

      Mila esker Aitor komentarioagatik, tres asuntos, el 1º, la gestión de Aralar no debiera ser independiente del resto de nuestra pequeña provincia, la recuperación de prados en la media montaña vasca debe ser uno de los objetivos, 2º se puede acelerar el adehesado de los prados de forma parecida a como lo están haciendo en Legaire y 3º el Plan de Gestión Forestal Vasco 1994-2030 es papel mojado imposible de reciclar sin partida presupuestaria alguna en I+D+I y así nos va, se gasta más en marketing verde que en estudios específicos, una pena, ON izan eta egin!!!

  6. Avatar Juanjo dice:

    Son para compartir Alberto. Para el último videoclip de olatz Zugasti también compartí imágenes de un video de Arano, la canción ya está colgada en la web y el videoclip lo tienen en marcha.

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