VIVIENDA PROTOHISTÓRICA EN EL POBLADO DE INTXUR

Intxur herri harresituko (Albiztur-Tolosa, Gipuzkoa) etxebizitza protohistorikoa
Xabier Peñalver Iribarren

El recinto de Intxur, de 17 Has. de superficie, está rodeado por una serie de líneas defensivas de fosos y murallas que alcanzan un desarrollo total superior a los 1.500 m. Los fosos, situados en los extremos Este y Oeste del poblado, llegan a medir 4 m. de profundidad en algunos puntos.

Este enclave presenta una serie de terrazas paralelas en su vertiente Sur, así
como una superficie medianamente horizontal en la parte más elevada del monte, en el espacio comprendido entre las dos cumbres del mismo. Las dos viviendas excavadas en su totalidad, una
de las cuales presentamos, se levantan sobre un pequeño rellano próximo a la zona superior del yacimiento, a una cota ligeramente inferior a la línea de cumbre y próximas a uno de los lienzos de muralla que discurre por la cima del recinto.


Durante los trabajos de campo se realizó una excavación horizontal que afectó a la totalidad de las viviendas, situándose en el plano todos los hallazgos de estructuras y materiales con el fin de determinar la funcionalidad del recinto de habitación y definir en lo posible las costumbres de sus ocupantes.

La zona en la que se levantó la casa número 1 no ha sido afectada por construcciones posteriores; tan solo las sucesivas plantaciones de arbolado han deteriorado en parte su espacio interior. No obstante conviene tener presente a la hora de estudiar una estructura como la que nos ocupa, que parte de los materiales han podido desaparecer con el tiempo por diversos
motivos (restos óseos por la acidez del terreno, maderas por descomposición, etc.), o desplazarse de un lugar a otro, y por lo tanto dificultar una correcta interpretación de su función, la ubicación espacial y las relaciones entre los mismos, por lo que no pueden ser tomadas de forma absoluta estas estructuras como un conjunto cerrado (F. Burillo, M.L. de Sus, 1986).

Las características de la casa número 1 de lntxur, así como los restos hallados en su interior, nos hablan de poblaciones rurales sedentarias correspondientes a un momento avanzado de la segunda mitad del primer milenio anterior a nuestra Era, dotadas de una buena planificación y un sistema económico avanzado, con actividades diversificadas orientadas al autoconsumo,
tales como la agricultura y la ganadería, aunque ya con evidencias de acumulación de excedentes.
Así mismo está presente, en pleno desarrollo, la metalurgia del hierro. Todos estos elementos ofrecen un panorama muy alejado de la idea que en ocasiones reflejaron los historiadores del “mundo civilizado”, y que en referencia a las gentes de este momento les asignaban calificativos tales como rudos y salvajes.

Iñaki Alonso

Iñaki Alonso Administrador / Espeleologia

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