Cabo de Ogoño y las viejas historias de las lamias

Lo reconozco, me apasiona la mar, esa mar sobrecogedora, tempestuosa, esa mar furiosa de vientos del noroeste, intratable cuando quiere quedarse a solas consigo misma, alejada de miradas incomodas, un tanto salvaje, pero profundamente libre. Pero también esa mar dulce, delicada que acaricia mis pies descalzos de arena y hojarasca, …

Viajemos hoy desde la calidez de nuestros hogares hasta Okina.

En un rinconcito de la montaña alavesa, en los conocidos como Montes de Vitoria, se esconde un bello pueblo, rodeado de una naturaleza impactante. Acurrucado al abrigo de sus cimas, casi pareciera querer pasar desapercibido, guardando celosamente para sí, toda su telúrica belleza, riqueza y natural, y,…. como no, viejas …

La diosa Mari la principal deidad del panteón mitológico vasco

Algo especial, algo mágico tienen nuestras viejas montañas que nos atraen con una fuerza indescriptible, que nos atrapan irremediablemente en sus hilos de belleza, de bruma y de hojarasca. Un magnetismo que no pasó desapercibido para nuestros ancestros, que posiblemente, sintieron, igualmente, esa profunda atracción, hasta tal punto que ubicaron …

“Dunba Luzie” y “Dunba Zabala”; Sanson-arriyak (piedras de Sansón)

La costa cantábrica, aplaca su bravura telúrica, siquiera por unos instantes, en un bello rincón de la costa labortana, agazapado al arrullo de la desembocadura del Bidasoa, el río mágico de los vascos. Aquí, la mar acaricia delicadamente la preciosa playa de Ondarraitz, en la localidad de Hendaia. Un autentico …

El cordal Adarra-Mandoegi , misteriosos círculos pétreos

Entre los valles de los ríos Oria y Leizarán, se eleva un majestoso cordal de cimas herbosas y calizas, que guarda uno de los grandes misterios de la arqueología de nuestras viejas montañas. Un cordal que vigila impasible las profundas barrancas que se abren en sus laderas, los bosques insondables …

El Santuario de San Miguel in Excelsis, se alza majestuoso en su feudo de la sierra de Arala

Una impresionante atalaya milenaria se acurruca al abrigo de la cima de Artxueta, custodiando los pasos del valle que se abre a sus pies. Un precioso templo románico, que hunde sus raíces mucho más lejos en el tiempo, en la época en que estas montañas mágicas comenzaron a ser habitadas, …